Nunca
sabes con quien o que te toparás, llegas, entras y te sientas en ese
lugar que tratas de que sea tu único espacio durante todo el semestre, nunca
falta el platicador, el amistoso, los que nunca se callan, el apático, las
bellezas, etc, etc, inicias queriendo a tu salón, sigues estimando tu salón,
continua con una repetitiva rutina y al final quieres olvidarte de todo, solo
para empezar vacaciones queriendo regresar a clases y basta esa primera semana
para querer retomarlas. Tampoco falta que este lugar se vuelva un pequeño
hogar, duermas, desayunes, te regañen, y salgas. Disfruten toda su vida escolar
aquellas personas universitarias, no hay un mejor tiempo.